• VALBONA
  • MORA DE RUBIELOS
  • COMARCA GUDAR-JAVALAMBRE
  • RUBIELOS DE MORA
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Valbona, municipio de la provincia de Teruel, situada a piedemonte de la sierra de Gúdar, pertenece a la comarca de Gúdar/Javalambre. Monumentos a destacar, cuenta con una iglesia parroquial de tres naves construida en el siglo XVI, hay dos ermitas dedicadas a la Virgen de Loreto que data del siglo XVI y otra a San Cristobal fechada a principios del siglo XVII. Nació el fundador del Monte de Piedad de Madrid, Francisco Pique y Rudilla. Tiene una población de 195 habitantes. El pueblo está situado a una altitud de 949 metros por encima del nivel del mar y la distancia por carretera con Teruel capital de la provincia es de 35 kilómetros. Celebra sus fiestas: primera semana de agosto y las patronales el tercer domingo de septiembre.

El embalse de Valbona constituye un enclave maravilloso donde podremos darnos un baño, visitar los alrededores: el azud de los Piquillos, la fuente del Cura... en definitiva, disfrutar de una zona perfectamente acondicionada para pasar un buen día de campo

Mora de RubielosImportante municipio turolense y capital de la comarca de Gúdar-Javalambre. Se halla en pleno corazón de la misma entre la Sierra de Javalambre al sur, y la Sierra de Gúdar, al norte.

Su historia mejor documentada se remonta al siglo XII cuando fue conquistada por Alfonso II en 1171. Es probable que existiera un asentamiento ibérico y posteriormente una fortaleza musulmana de la que no nos ha llegado resto alguno.

 Mora de Rubielos cuenta con una exquisita gastronomía encabezada por la producción de jamones bajo la Denominación de Origen Jamón de Teruel.

La localidad se encuentra perfectamente comunicada hacia todas las direcciones, siendo quizá el norte la zona más cercana en la que encontraremos una mayor proximidad. Cabra de Mora, Alcalá de la Selva o El Castellar se presentan como algunos de los principales destinos en los que empaparnos de todo el pintoresco carácter de esta área septentrional de la comarca.

La villa fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1978, y se encuentra dentro de la ruta del mudéjar en Aragón.

 Entre está evidente riqueza patrimonial, encontramos monumentos como:

 

Arco del CALVARIO
Siguiendo la calle de Las Cruces, se inicia en un arco de medio punto rematado por tres pináculos, construido en 1801, Es de sillería, al igual que los pilones que marcan las estaciones. Termina en un arco similar, junto a la ermita de La Dolorosa, s. XVII.
Casa CONSISTORIAL
En la plaza de la Villa, se encuentra el ayuntamiento, edificio del s. XVII, edificación simétrica de imponente sillería y parca en elementos ornamentales. Reflejo del declinar del poder señorial y eclesiástico frente a la oligarquía concejil.

Casa GARCÍA HERRANZ
Fechada en 1750. Destacan la forja, el alero curvo, y el juego volumétrico. Tiene una capilla de planta poligonal adosada al conjunto.

Castillo-Palacio de los FERNÁNDEZ de HEREDIA
 
Auténtica mole de piedra, dominadora de la villa, se alza directamente sobre una plataforma rocosa. De sorprendente magnitud destaca el edificio tanto en superficie cuanto en espesor de los muros, lo que entroncaría con el carácter macizo y sobrio del gótico mediterráneo, el cual no se concibió exclusivamente con una finalidad castrense, sino también residencial, que combina elementos diversos: algunos típicos de la arquitectura castrense (torreones, saeteras, troneras, matacán, adarve, etc.) y otros de raigambre palaciega y señorial, como la disposición de las diversas estancias en torno a un patio central. Pese a la carencia de documentación, puede establecerse una cronología para el castillo, que parte del último tercio del siglo XIV, prolongándose hasta la primera mitad del siglo XV. El castillo fue habitado por los Fernández de Heredia hasta el año 1.614, momento en que lo cedieron a los monjes franciscanos; éstos permanecieron allí hasta la exclaustración de Mendizábal (1.835). Con ello se inició el largo proceso de cambios y transformaciones que sufrirá el edificio hasta bien entrado el siglo XX. Debe destacarse la importancia del castillo de Mora de Rubielos en relación con los de la zona mediterránea, con los que puede competir: Bellver, Perpignan, Castel Nuovo y Avignon. La relación con éste último se explica por los contactos de Juan Fernández de Heredia (I), Gran Maestre de Rodas y fundador de la dinastía, con la corte papal de Avignon. En la actualidad, se está intentando que éste cobre vida. Se ha instalado un Museo Etnológico y una Biblioteca en temas especializados (Castellología, Etnología, Antropología, Poliorcética) y en verano es sede del Festival "Puerta al Mediterráneo". Otras funciones más (Parador u Hospedería), aunque de momento, sólo en teoría, se tienen reservadas para este grandioso edificio de la arquitectura militar y palaciega de fines de siglo XIV.

Calle de las PARRAS
Reúne el mejor repertorio de casonas hidalgas adineradas. Destacando el caserón de los Cortel de la Fuen del olmo que reformado 1751, data del s. XV. Resalta de él la fachada de sillería y la forja de ventanas y balcones.

Ermitas
 
Ermita de Loreto. Construcción de 1.547, reformada en 1.798. Es de una sola nave con dos tramos, cabecera semicircular (conchiforme) y cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos. Como materiales se utiliza la piedra sillar y la mampostería. Presenta atrio de piedra cubierto con tejado a dos aguas, y se adosa a la ermita de San Roque. Ermita de San Roque (a la derecha). Data del siglo XVII. Al igual que la anterior es de una sola nave en piedra sillar y mampuesto. Se cubre con bóveda de medio cañón y la cabecera es conchiforme.
Ermita de la Soledad (a la izquierda). Construida con los mismos materiales que las anteriores, también de nave única y cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos. Para el crucero se utiliza la cúpula sobre pechinas, decoradas con esgrafiados de estuco. Tiene atrio, y las puertas, abiertas en los laterales son de tipo conopial.

Ermita de la Dolorosa. Su cronología es dudosa pero parece ser que puede ser obra del siglo XVIII, si bien se reformó en 1.969, perdiendo su estructura original. Es de planta rectangular y cubierta con bóveda vacía. A diferencia de las anteriores, cuenta con un óculo sobre la puerta de acceso y con una espadaña.

Ermita de San Miguel (centro). Edificio del siglo XVIII, de mampostería y piedra sillar para resalte de las esquinas. Tiene planta de cruz latina que cubre con bóveda de medio cañón la nave y los brazos del crucero, y con cúpula sobre pequeño tambor el crucero. Al exterior destacan las tejas de cerámica azul (cúpula), los aleros de ladrillo decorados con dientes de sierra y la puerta adintelada despiazada en dovelas. Su reconstrucción data de 1.978.


Ex-colegiata de SANTA MARÍA
 
Posiblemente de siglo XIV, en 1.454, el arzobispo de Zaragoza, Dalmau de Mur, a instancias del señor de Mora - Juan Fernández de Heredia (VII) - eleva el templo a la categoría de Colegiata. Se trata de una obra gótica construida a base de piedra sillar. El amplio espacio interior, dividido en cinco tramos, se cubre con bóveda de crucería simple, al igual que las capillas laterales, excepto la del Sagrario (siglo XVII), que se dispone en el lado del Evangelio, próxima al coro. A los pies del templo se dispone el coro, ligeramente posterior; en él, aparecen ventanas semicirculares y la bóveda de crucería estrellada (siglo XVI). La reja de forja, también del siglo XVI, es su elemento más valioso. La anchura de la nave - 19 m - sólo es superada dentro del gótico hispánico por la catedral de Gerona. El claustro, pese a que puede parecer posterior, se halla dentro de la tradición gótica. En 1.851, la iglesia pierde su condición de Colegiata, y tras la última guerra civil, terminará en un estado ruinoso. Con todo, su valor artístico es indudable, y en 1.944 se declara Monumento Nacional. La Ex colegiata de Santa María de Mora de Rubielos es una obra gótica que participa de las características del gótico levantino por su racionalidad constructiva, adaptación al medio, predominio de las masas arquitectónicas (gruesos contrafuertes) y de los volúmenes prismados frente a la menor importancia de la decoración esculpida.

Las TORRES
Sus altos baluartes y la muralla, parcialmente tallada en la cantera,son el mejor exponente del segundo recinto fortificado.

NUEVO PORTAL DE RUBIELOS
Construido en el último tercio del siglo XIV, fue desmantelado por dificultar el paso a los camiones y carros moyanos, reconstruido en 1993. Puerta de acceso a la calle Villanueva, antiguo camino de Rubielos y posible eje de expansión previo a la ampliación.

Plaza de la IGLESIA
Dominada por la fachada de la ex-colegiata, y detrás, por el castillo, combina la arquitectura civil bajomediaval y renacentista ,casa rectoral, s. XVII, Su fuente, que data de principios de siglo, posee un elegante remate de hierro fundido.

Portal de ALCALÁ o de los OLMOS
Puerta flanqueada por sendas, torres unidas mediante un puente en su parte superior. El muro frontal que las une descansa sobre un arco rebajado, siendo de madera la base del puente.

Portal de CABRA
Torre-puerta por la que se accede a la Plaza de las Monjas ( o del Mayorazgo), la cual debe su nombre al convento de las franciscanas que albergó el caserón de los Lopez Monteagudo, s. XVI, destacando su alero y la fachada de sillería.

PRIMER PORTAL DE RUBIELOS
Curiosa torre-puerta, muy modificada, data de 1380. Muy transformada en la actualidad. comunica la villa vieja con la nueva.

Calle de ESTEBAN BORDÁS, "DEL ESTUDIO" O LONDEVILLA
Es un ejemplo de la arquitectura popular, destacan las Antiguas Escuelas y la capilla de nuestra señora de las nieves. Se accede através del Portal de Alcalá o de los Olmos.

PUENTE VIEJO O DEL MILAGRO
Obra de cataría y manpostería, consta de dos arcos (uno ligeramente apuntado y otro rebajado) y un tamajar de sillería, sobre el que se ha restaurado el pilón del Milagro.

 Guia Turistica de la Comarca Gudar JavalambreÉste es un territorio dominado por masías o masadas, solitarias y envueltas en una aureola mítica, y de aldeas y pueblos de Es una comarca montañosa, atravesada por las sierras de Gúdar y Javalambre, que se reparten las dos estaciones de esquí turolenses, y que cuenta con unos cuidados y variados servicios hosteleros, en respuesta a una creciente demanda turística. La grandeza de sus paisajes merece la pena: cumbres, collados, bosques, pastizales, valles, barrancos, arroyos, ríos y una infinidad de fuentes cristalinas, muchas piedra, en los que una fructífera Edad Media dejó castillos y soberbias puertas de muralla. Tras ellas se fueron ordenando viviendas populares, palacios y algunas de las casas consistoriales más bellas de Aragón.

Las Sierras de Gúdar y Javalambre ofrecen al visitante un amplio abanico de posibilidades a la hora de desarrollar actividades en el medio natural.
Existen dos estaciones de esquí, Javalambre y Valdelinares, donde los aficionados disponen de todos los servicios necesarios para practicar este deporte. Abiertas al público de diciembre a abril normalmente, están situadas en dos parajes de gran belleza y vegetación muy diversa.
Otra oferta muy importante la constituye la Red de Senderos de la comarca con más de 600 km. señalizados entre Senderos Locales (SL), Senderos de Pequeño Recorrido (PR) y Senderos de Gran Recorrido (GR). Por todos ellos se pueden desarrollar actividades de senderismo, equitación y bicicleta de montaña, permitiéndonos llegar a los rincones y parajes más encantadores de ambas sierras.
La comarca es atravesada también por la Vía Verde Ojos Negros, actualmente en fase de acondicionamiento para senderista y cicloturistas desde las Comarcas de Teruel y Albarracín, así como desde la provincia de Castellón donde la Vía Verde ya se encuentra habitada.

De los escarpados montes a los valles, la comarca sorprende por sus pueblos serranos. Alcalá de la Selva se halla en enclave privilegiado. Bajo la silueta del castillo, las calles de Alcalá serpentean hacia la iglesia de San Simón y San Judas, entre gótica y renacentista; y, a dos kilómetros, el santuario barroco de la Virgen de la Vega.

El castillo-palacio de Mora de Rubielos es uno de los monumentos más emblemáticos de Teruel. La excolegiata de Santa María, construida bajo el patrocinio de los Fernández de Heredia, es el otro edificio que confiere gran valor a Mora.

Por su parte, Rubielos de Mora es uno de los conjuntos urbanos más atractivos de Teruel. Encierra en su estructura amurallada hermosas casas señoriales, pintorescos rincones y edificios de renombre como el Convento de las Carmelitas, el Ayuntamiento, el Palacio de Villasegura o la iglesia de Santa María la Mayor, entre otros. En Rubielos, al igual que en Mora y otros pueblos de la comarca, se deja libre al toro embolado.

Otras localidades que convidan a una visita son Mosqueruela, que aúna la belleza del entorno con sus hermosas casas bien conservadas, y Puertomingalvo, además de Linares de Mora y Albentosa, sin olvidar los balnearios de Manzanera y Camarena de la Sierra.

Tienes una amplia guia de la Comarca Gudar -Javalambre en este enlace

Primera foto El  pueblo cuenta con un casco urbano antiguo bien conservado. De las siete antiguas entradas al recinto amurallado, tan sólo se conservan dos: el portal de San Antonio y el del Carmen (antiguo de Santa María), el ayuntamiento renacentista del S. XVI, varias ermitas (como las de San Jorge, Santa Ana o Santa Isabel) y casas de la nobleza como la de los condes de Florida, Condes de Creixell etc. Destacan, peculiarmente, los dinteles de las puertas de muchas casas, que todavía conservan de la edad medieval tallados en la piedra símbolos u objetos que se referían a la profesión de la persona que la habitaba o símbolos cuyo significado no ha sido confirmado y que se piensa podían pertenecer a antiguas sociedades secretas del medievo (destaca una Tau templaria). Como anécdota, y debido a la realización en forja de las farolas del pueblo, se dice que no existen dos iguales, ya que en ellas se representan diversos objetos o animales. La importancia arqueológica de esta región ha dado lugar a la apertura hace pocos años de un centro de Dinópolis junto al pueblo donde se hayan numerosos fósiles encontrados por la zona (conocida como Región Ambarina, nombre del centro de Dinópolis en Rubielos de Mora).

Junto con la vecina Mora de Rubielos constituye un importante atractivo para el turismo de la región. Además de por su atractivo histórico-cultural, también hay que destacar el 'toro embolao'" y el toro de soga en las fiestas de Rubielos. El primero suele hacerse todos los fines de semana de Verano, por la noche, y lleva un yuguete (que se coloca previo al comienzo del toro, en la Plaza de la Iglesia o la Plaza de Los Leones, en un pilón) con dos bolas con cáñamo que llevan fuego, sobre el lomo se extiende barro para que el animal no sufra quemaduras. El toro de soga (o toro ensogado) tiene más amplio recorrido que el embolado y va atado por una soga y los mozos son los encargados de llevar al toro por las calles del pueblo.

EscalinataLa ciudad de Teruel ocupa una aislada meseta elevada y delimitada por laderas relativamente escarpadas, a la cual se asciende por pronunciadas rampas, hoy carreteras, y puentes de los últimos tiempos, sin faltar el celebre Acueducto de los Arcos del siglo XVI. 

Bordeada por el rio Turia, deja ver por cualquiera de sus frentes un paisaje acorde con su personalidad, variada y peculiar. 

Aun cuendo los origenes del poblamiento de las vegas turolenses se remontan a época prerrómana, las primeras referencias a Teruel se encuentran en las crónicas musulmanas de época califal, cuya denominación en aquel momento era Tirwal. 

La fundación de la ciudad fué en el verano de 1171, con el fin de organizar las fronteras en torno al reino de Aragón. Desde su fundación convivierón de forma pacifica mudejares y cristianos, bajo el amparo del Fuero de Teruel. Prueba de ello, ha llegado hasta nuestros dias las manifestaciones más bellas del arte mudéjar, reconocidas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. 

Pero hasta 1347 Teruel no recibirá el titulo de ciudad de manos del rey Pedro IV, época en la cual vivirá su periodo de mayor apogeo y de florecimiento económico más importante. 

También los siglos XVII y XVIII dejarón una profunda huella en Teruel. A las importantes remodelaciones urbanisticas, le acompaña la renovación de todos los edificios religiosos y la construcción de numerosos palacios. Un hito que marcará el inicio de este periodo será la expulsión de los moriscos en el año 1610. 

La arquitectura modernista va a marcar de una forma muy especial la fisonomía que nos acerca hasta el Teruel de hoy. 

Todas estas manifestaciones históricas y la situación geografica en que se encuentra enclavada van a delimitar el casco antiguo, que será el corazón de la vida de la ciudad incluso en nuestros dias.

Enlace: http://turismo.teruel.net/